10 trucos infalibles para aumentar tu productividad este verano

Posted by media on 9/08/16 9:00

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Trabajar en verano cuesta más que durante el resto del año: la temperatura aumenta y la despoblación de las grandes ciudades, así como la de las oficinas de la mayoría de empresas, transmiten una sensación de relajación y calma que hace difícil mantener la concentración y la productividad a quienes tienen que seguir trabajando duro durante los meses de julio y agosto.

Pero hay maneras muy efectivas de vencer esta apatía veraniega y aprovechar al máximo la tranquilidad de la oficina, no sólo para aumentar la productividad, sino también para revisar rutinas, hábitos y procesos de trabajo y mejorar la forma de hacer las cosas de cara a septiembre. Además, esta época es perfecta para ponerse al día y leer todos aquellos posts, artículos y libros que se han ido recopilando durante el año pero que aún se han podido leer por “falta de tiempo” (o, lo que es lo mismo, porque no era prioritario en ese momento).

A continuación, ofrecemos los diez mejores consejos para lograr ser más productivos y depurar rutinas durante la temporada veraniega:

Este post también está disponible en inglés.


10 consejos eficaces para ser más productivo este verano


1. Determina tus prioridades

Empieza por hacer un ejercicio de realismo, determina qué puedes aspirar a conseguir durante los meses de verano, y enfócate exclusivamente en eso. Haz un repaso de todo lo que quieres lograr y revisa también todos los objetivos que te marcaste a principios de año y que aún no has podido cumplir. Elabora una lista con todo ello y prioriza por orden de importancia.


2. Replantea cómo haces tu trabajo

Aprovecha estos meses en los que la ausencia de compañeros, jefes y llamadas de clientes te da margen para reconsiderar cómo, cuándo y dónde trabajas. No dejes pasar esta oportunidad de organizarte tu día de otro modo, prueba nuevas herramientas que faciliten tus tareas diarias, o trabaja durante aquellas horas que que te resulten más productivas –incluso aunque sean atípicas– y no necesariamente desde tu oficina. ¿Has pensado en acercarte a ese espacio de coworking que está en tu barrio? Quizás es un buen momento para probarlo y vivir la experiencia de cómo se trabaja en un espacio compartido.

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3. Establece barreras entre ocio y trabajo

Una consecuencia de flexibilizar nuestra rutina para replantearnos nuestra forma de trabajar es que puede llevarnos a una situación en la que ni completamos las tareas que nos proponemos ni disfrutamos al máximo de nuestro tiempo libre. Para esquivar este riesgo, lo mejor es utilizar un calendario en el que establecer cuándo, dónde y cuánto tiempo vamos a trabajar, y qué momentos del día o de la semana los vamos a dedicar al ocio y al descanso. Como en todo, es importante elaborar una propuesta realista y cumplirla.


4. No te escondas del sol

Para algunas personas, el mayor reto de trabajar en verano consiste en olvidarse de que tras los cristales de la oficina la gente va untada de crema solar. Sin embargo, el sol y la atmósfera relajada que caracterizan a los meses de julio y agosto pueden ser grandes activos si conseguimos incorporarlos a nuestra rutina. ¿Cómo? Celebrando reuniones en terrazas o instalándonos con nuestro móvil y portátil en el balcón de casa o en el jardín o patio de un hotel.


5. Aprovecha para salir de tu rutina

Nuestro día a día en verano suele ser más flexible que en otras temporadas. Ello representa una gran oportunidad para pensar en todo aquello en lo que no tenemos tiempo durante el resto del año: nuevas ideas, nuevos enfoques de trabajo e incluso nuevos itinerarios profesionales. Y no sólo para reflexionar, sino para experimentar con nuevos procesos de trabajo y/o poner en marcha nuevos proyectos personales.


6. Reconsidera tu visión

Para los ejecutivos a cargo de empresas o departamentos, el verano es el momento idóneo para examinar con perspectiva el rumbo que se está tomando y determinar si se está avanzando conjuntamente y de forma correcta hacia la visión establecida o no. En caso de detectar desviaciones, el periodo estival es perfecto para analizar qué pasos deben darse para enderezar el sentido de la marcha, o plantearse si quizás lo que debería reformularse es la visión de la empresa.


7. Aplica metodologías creativas de trabajo

Seguro que a lo largo del año llegan a tus manos más de un artículo sobre formas o métodos para agilizar tu trabajo. Sin embargo, es difícil alterar la rutina diaria para probar nuevas fórmulas, porque aunque éstas supongan mejorar nuestra productividad, cambiar de hábitos cuesta. Con el verano llega el momento perfecto para poner en práctica esos nuevos métodos. Por ejemplo, seguro que has oído hablar de la técnica del Pomodoro, que consiste en dividir el tiempo en intervalos de 25 minutos y dedicar cada uno de ellos a una tarea distinta, haciendo pequeños breaks entre uno y otro. ¿Por qué no probarlo ahora?


8. Amplía tus conocimientos

Otra fórmula para convertir en una ventaja la flexibilidad y la falta de tensión que caracteriza a las jornadas laborales veraniegas es seguir aprendiendo cosas nuevas, relacionadas con nuestro propio trabajo o con cualquier otra área en la que tengamos interés. Muchas empresas ponen a disposición de sus empleados recursos formativos para ocasiones como ésta, y en la Red existe una amplísima oferta de cursos gratuitos –o MOOCs– con los que mejorar nuestras habilidades y competencias, tanto profesionales como personales.


9. Haz ejercicio

“Mens sana in corpore sano” es una cita latina de las Sátiras de Juvenal que todos conocemos, pero que no siempre ponemos en práctica, muchas veces por falta de tiempo. En verano no hay que dejar de hacer ejercicio, o retomarlo si se había abandonado. Obviamente, salir a correr no es la mejor opción, lo ideal es ir al gimnasio, apuntarse a natación o practicar cualquier otro deporte acuático. Además de mantener la actividad física, cuya repercusión positiva en nuestras capacidades mentales está demostrada, hacer ejercicio en verano puede servirnos para integrar esta actividad como parte de nuestra rutina diaria, con lo cual nos será más fácil mantener el hábito durante el resto del año.


10. Disfruta de los pequeños placeres

Ya hemos comentado que trabajar en verano no ha de estar reñido con aprovisionarnos de vitamina C dejando que nos toque el sol, pero el verano ofrece además muchos otros placeres cuyo disfrute no está reñido con la productividad: date el lujo de comer una paella entre semana con los pocos compañeros de trabajo con los que compartas la oficina, o saborea un helado al terminar tu jornada laboral. Tomarse tiempo para uno mismo es siempre importante, y el verano es un momento propicio para regalarnos esos pequeños caprichos que relajan y distancian de la rutina, y que además nos enseñan que no por disfrutar de ellos estamos reduciendo nuestra productividad.

Desde Signaturit os deseamos a todos un feliz y productivo verano, tanto a quienes os vais de vacaciones como a quienes vais a pasar esta temporada en la oficina. Lo más importante es que, al llegar septiembre, tengáis la certeza de haberlo aprovechado.

¡Felices vacaciones!

Este post también está disponible en inglés.

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Tags: Recursos Humanos

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