Gamificación: cómo aprender jugando en las empresas

Posted by media on 29/06/17 9:00

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Actualmente vivimos en lo que se conoce por entorno VUCA, acrónimo en inglés de las palabras Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad (Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity). Esto significa que los conocimientos que vamos adquiriendo nunca son (ni serán) suficientes, y ello nos exige estar en constante aprendizaje.

Esta situación se da por supuesto en el entorno laboral: los conocimientos actuales de nuestros empleados quedarán obsoletos en un plazo muy corto de tiempo, y por eso debemos motivarles a que estén siempre formándose y adquiriendo nuevas habilidades y competencias.

En este post queremos explicar cómo contribuir a la formación de nuestros equipos de trabajo gracias a la técnica de la gamificación, la cual introduce conceptos lúdicos en las organizaciones laborales.  

Este post también está disponible en inglés.


¿ En qué consiste la gamificación?

La gamificación consiste en incluir actividades de ocio o entretenimiento en contextos no comúnmente lúdicos. Gracias a mecanismos propios del juego se transforma un material complejo en acciones específicas, a las cuáles añadimos un objetivo o recompensa que favorece la superación personal y grupal.

Es una manera de fomentar la constante formación de nuestros empleados desde el departamento de RRHH.

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¿Cómo incorporar la gamificación en nuestro plan de formación?

Todo plan de formación debe seguir una estructura pautada para conseguir los objetivos establecidos dentro de la organización. En caso de que queramos incluir la estrategia de la gamificación, deberemos tener presente las siguientes 6 fases que nos ayudarán a abordar nuestro plan de formación “gamificada”:

 

1. Evaluación de necesidades  

Conocer qué elementos debemos potenciar en cada persona resulta clave, puesto que es de suma importancia llevar a cabo un plan de formación individualizado, que resulte relevante para cada empleado y sume al conjunto de la organización.

2. Determinación de objetivos de aprendizaje

Debemos plantear objetivos de aprendizaje concretos, basándonos en las carencias que hemos detectado en la evaluación de las necesidades. Es importante establecer objetivos y timings para cumplirlos. Cada objetivo llevará asociadas una serie de acciones que deberemos definir.

3. Definición de las herramientas

A la hora de implementar nuestro proyecto, las herramientas que emplearemos deben ser herramientas online: plataformas que nos permitan incluir elementos lúdicos, con recompensas y feedback. También deberemos decidir qué elementos de retribución queremos asociar a cada acción que hayamos definido en la fase anterior.


4. Creación de un plan de comunicación

Comunicar la importancia de participar en la formación a nuestros empleados hará que se motiven y quieran sumarse al proyecto. Asimismo, al no tratarse de una formación común, deberemos hacer énfasis en cómo deben emplear las herramientas y explicarles los beneficios asociados a la gamificación de nuestro plan de formación.

5. Análisis de datos

Durante el desarrollo de la formación y en su finalización debemos recoger información del desempeño de cada persona para detectar tanto los rasgos positivos como las necesidades de mejora de cada una de ellas. A partir de ahí podremos ir ajustando las acciones de cada plan de formación, adaptándolo cada vez más a las necesidades de cada empleado.

 
6. Obtención de feedback

Con la finalidad de mejorar constantemente las actividades formativas que queramos desarrollar en un futuro, es necesario recoger feedback de nuestros empleados: qué ha funcionado y qué no, qué creen que les sirve, qué les ha ayudado más o menos. Este feedback también nos ayudará a ajustar nuestro plan de formación “gamificado” o a detectar qué es lo que ha podido fallar, en caso de que la opinión general no sea positiva.

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¿Cuáles son los beneficios de la gamificación en las empresas?

Entre los beneficios más importantes obtenidos a partir de la gamificación se encuentran:

  • Aumenta la motivación en la participación de los planes de formación.

    Uno de los mayores retos al abordar un plan de formación es conseguir que los participantes se encuentren motivados de principio a fin. Con la gamificación se añaden elementos que favorecen la motivación, puesto que el contenido lúdico resulta mucho más atractivo de abordar.
  • Mejora la comunicación interna.

    Gracias a la motivación que se genera con la gamificación, nuestros empleados están más abiertos a darnos feedback después de cada acción. Con lo cual, se activan y construyen canales de comunicación muy importantes.  
  • Se impulsa el afán de superación.  

    La consecución satisfactoria de misiones y retos favorece que nuestros empleados quieran mejorar constantemente. Además, potenciamos el alto rendimiento a partir de elementos como las tablas de clasificación que  invitan a  “luchar” por progresar a diario y ser los mejores.
  • Permite recopilar datos de interés.

    A partir de las actividades planteadas podemos identificar los puntos fuertes y los puntos a mejorar de cada uno de los participantes. A posteriori esta información nos permitirá plantear otras acciones que ayuden a mejorar o potenciar estas características.
  • Fomenta el trabajo en equipo.

    Las acciones a realizar no tienen porque ser solo individuales, pueden ser en grupo. Se favorece así la unión y la cohesión para conseguir los objetivos planteados en conjunto. Si se plantea para llevar a cabo acciones en equipo, se favorece la cohesión y el compañerismo entre los empleados.

 

Casos de éxito de planes de formación gamificada: Deloitte y Accenture

 

Deloitte: Leadership Academy

Uno de los casos de éxito de una empresa que ha incorporado la gamificación para la formación de sus empleados es el de Deloitte.  En Deloitte crearon el programa Leadership Academy, a través del que pusieron a disposición de sus equipos contenido formativo interactivo, que  incluía vídeos instructivos para que la actividad resultase más atractiva y motivante.

Además, ofrecían la posibilidad a cada empleado de personalizar sus propios planes de formación para adaptarlos a sus necesidades. Una vez iban superando sus “misiones” las podían  ir compartiendo en sus redes sociales personales. 

Asimismo, contaban con un elemento de competitividad al incorporar una tabla clasificatoria general, en la cual se mostraban a los mejores “alumnos” dentro de toda la organización.

 

Accenture: Accenture Land

Otro caso de éxito lo encontramos en Accenture, con su plan Accenture Land.  Este plan consiste en que sus empleados deben construir sus propias ciudades y consiguen premios si aciertan las preguntas que se plantean sobre consultoría.

Además, a la vez que juegan van teniendo acceso a determinados beneficios que pueden disfrutar por el hecho de formar parte de Accenture. También se incluyeron otras acciones con mecanismos de gamificación como Tu Bienestar (un programa de salud), Eco Challenge (fomento del compromiso medioambiental) o ReValorízate (herramienta de comunicación interna).

 

Conclusión 

Definitivamente, incorporar la gamificación en un plan de formación aporta beneficios a nuestros empleados y por lo tanto, a nuestra empresa. Por este motivo, la gamificación es sin duda una tendencia clave dentro de los departamentos de recursos humanos, porque adapta la gestión del talento al entorno digital e interactivo en el que se deben mover las organizaciones más innovadoras.

Este post también está disponible en inglés.

 
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