La clasificación tradicional de empresas por sectores, ¿sigue teniendo sentido en la era digital?

Posted by media on 18/10/16 9:00

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La forma en que clasificamos a las empresas por sectores se ha mantenido prácticamente inalterada durante gran parte del siglo XX. Por ejemplo, en Estados Unidos todavía rigen ordenaciones que se remontan a la década de 1930, y hasta el Global Industry Classification Standard (GICS) de la agencia de rating Standard & Poor’s, establecido en 1999, sigue separando a las empresas de IT de las financieras, sanitarias o energéticas en un momento en que las fronteras entre esos y otros sectores son cada vez más líquidas.

En España, la clasificación sectorial planteada para el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) agrupa a la tecnología con las telecomunicaciones, como si no existieran compañías intensivas en ese primer rasgo en sectores como el financiero, el sector asegurador o el sanitario.

En el nuevo marco de la economía digital, ¿sigue teniendo sentido la clasificación tradicional de empresas por sectores industriales? ¿Existen otras propuestas?

Este post también está disponible en inglés.

Tecnologías de la información y telecomunicaciones… deben seguir siendo sectores  diferenciados?

Es cierto que las clasificaciones tradicionales se han ido poniendo al día de forma esporádica, y que el propio GICS ha anunciado recientemente un cambio diametral para adaptarse al contexto actual. Pero también es verdad que algunas de las compañías de mayor capitalización y proyección global no pueden situarse de forma clara e inequívoca en un único sector, sino que flotan en una indefinición impropia de firmas de tanta solidez y proyección, que cuentan además con miles de millones de ingresos y miles de empleados, igual que Google, Facebook, Uber o Apple.

Una parte sustancial del problema, aunque no la única, es la consideración de sector que las empresas de tecnologías de la información han tenido durante las últimas décadas. Esa categoría tenía sentido en los 90 y hasta principios del año 2000, y todavía puede aplicarse (con matices) a empresas como IBM, HP o Cisco. Pero hoy en día muchas empresas intensivas en tecnología pertenecen a otros sectores: salud, automoción, finanzas, etcétera.

Para colmo, compañías como Google o Apple no sólo han dirigido su tecnología hacia otro sector, sino hacia varios a la vez: coches, domótica, dispositivos con funcionalidades sanitarias, wearables, etc., manteniéndose a la vez firmes como empresas de IT puras y duras.

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En un
interesante artículo en el prestigioso Harvard Business Review el pasado mes de agosto, el CEO de la compañía de modelización de negocios OpenMatters, Barry Libert, la consultora Megan Beck y el académico Yoram Wind proponían una visión más holística de las categorías industriales, que deje de organizarlas conforme a verticales estáticos para hacerlo en base a sus modelos de negocio. España, sin contar con tantas empresas tan avanzadas en su transformación digital como para plantear tantas complejidades en su clasificación, también cuenta con compañías a las que cuesta colocar únicamente la etiqueta de IT o la de telecos, como Telefónica, Indra o Amadeus.

Según la tesis de Libert, Beck y Wind, existen sólo cuatro formas en que las empresas pueden crecer y generar valor a sus grupos de interés:

  1. fabricando y vendiendo objetos físicos - constructores de activos.
  2. utilizando a personas para brindar servicios - proveedores de servicios.
  3. generando y poniendo a disposición de otros propiedad intelectual, bien en forma de software o de datos - creadores de tecnología.
  4. facilitando las transacciones e interacciones de una red - orquestadores de redes.

De aplicarse con carácter universal, esta clasificación simplificada –que podría ampliarse con algún hibrido puntual de dos o más categorías– permitiría que las divisiones por sectores dejaran de ser los cajones de sastre actuales con limitada comparabilidad. Y además supondría una nueva aproximación a cómo las empresas deben adaptarse a la economía digital, en que la cuestión no venga guiada por el sector o vertical en los que la empresa tiene que estar presente, sino por plantearse cuál debería ser su modelo de negocio.

Este post también está disponible en inglés.

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Tags: Transformación Digital

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