Descubre los diez mejores hábitos para ser más productivo.

Posted by media on 19/01/16 9:00

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En el mundo actual, la clásica obsesión por la presencialidad en el trabajo se ha quedado obsoleta, y la conversación en las empresas culturalmente y digitalmente más avanzadas ya gira en torno a la productividad.

Por un lado, los departamentos de recursos humanos ya están desplegando fórmulas de trabajo más flexibles. Pero además, son muchos los hábitos que cada uno de nosotros podemos adoptar para trabajar la disciplina y lograr ser más productivos, tanto en nuestro trabajo corriente como en cualquier otro proyecto laboral o personal que queramos llevar a cabo.

A continuación presentamos una lista de 10 hábitos que sólo requiere una buena disposición por vuestra parte y los cinco minutos que os llevará leerla.

Este post también está disponible en Inglés.

ADOPTA ESTOS 10 HÁBITOS Y SÉ MÁS PRODUCTIVO

1. La actitud lo es todo

Theodore Roosevelt, Presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909, dijo en una ocasión que “cuando alguien te pregunte si puedes hacer un trabajo, di ‘¡desde luego que sí!’ y luego ocúpate de averiguar cómo”. Esa es exactamente la disposición que debes tener para ser más productivo. Además de por la confianza en ti mismo, esa actitud tiene que caracterizarse por rechazar la creencia de que el destino existe; de lo contrario, la presión o el alivio de pensar que el fracaso o el éxito son inexorables te paralizarán por completo.

2. Utiliza listas

De entre los hábitos generalizados entre la gente más productiva, preparar listas de las tareas que hay que realizar resulta de gran ayuda. Una lista no es sólo una referencia de lo que tienes que hacer, sino un ejercicio de honestidad, una fuente de motivación, y una manera muy gráfica de visualizar esas tareas e identificar aquellas que te obsesionan pero que, sin embargo, no son en absoluto prioritarias. Por lo tanto, no te limites a escribir listas y a tachar sus ítems a medida que los completas: ponte también el reto de quitar cosas que no deberían figurar en las mismas. Saber priorizar es fundamental.

3. Fija plazos

De forma análoga a las listas, establecer plazos para las distintas tareas que quieres llevar a cabo es un buen incentivo para maximizar tu tiempo. De nuevo, es importante aplicar el realismo a cada plazo, y no dejarse conducir por la euforia y agendarlo todo para el día siguiente.

4. Descansa

Paradójicamente, la productividad pasa también por saber cuándo y cómo descansar. Un gran esfuerzo hace que nuestro cerebro utilice toda la glucosa a su disposición, y obtener un poco más de ese combustible para las ideas pasa a menudo por dedicar tiempo a dar un paseo, hacer ejercicio, comer algo o, incluso, meditar.

5. Evita la multitarea

De nuevo puede parecer una recomendación contraproducente, pero la multitarea es la peor enemiga de la productividad. A veces, la mejor manera de no hacer nada es intentar hacer diez cosas a la vez. Algunos estudios revelan de hecho que cambiar en diez ocasiones de tarea durante un día reduce nuestro coeficiente intelectual hasta en diez puntos.

6. Limita las distracciones

Hace años, la mayor distracción a la que uno podía aspirar en su lugar de trabajo era mirar fijamente el parpadeo de una pantalla, dejarse hipnotizar por la sinfonía de una impresora o limitarse a mirar por la ventana. Hoy en día estamos expuestos a infinitas y absorbentes distracciones, muchas de las cuales se accionan además a través de los mismos dispositivos con los que trabajamos: redes sociales, servicios de mensajería instantánea, nuestra cuenta de correo personal, ese juego que no nos deja dormir... Para evitar la procrastinación tenemos que ser disciplinados o incluso establecer barreras de acceso a esas distracciones, que pueden pasar por el uso de apps destinadas a esa finalidad o a gestos más asequibles, como apagar el teléfono o cerrar esa pestaña que no podemos dejar de refrescar cada dos minutos en nuestro navegador.

7. Asume e integra las críticas

Las personas que muestran una actitud defensiva ante las críticas son a menudo muy autoindulgentes y propensas a no reconocer ni actuar ante su propia falta de productividad. Si en lugar de intentar argumentar por qué una opinión negativa hacia uno mismo no está bien fundamentada simplemente la escucháramos, la aceptáramos y trabajáramos para solucionarla, ello nos llevaría hacia una disposición y actitud mucho más productivas.

8. Olvídate del perfeccionismo

El filósofo francés Voltaire dijo en una ocasión que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Es una frase abierta a la interpretación pero que apunta en una sola dirección para quienes quieren ser más productivos: la perfección no existe, de modo que, en lugar de empecinarnos en conseguirla, deberíamos ser conscientes del momento en que un proyecto está listo para su entrega y no demorarlo más de lo necesario para llegar a un estado de perfeccionamiento que, a fin de cuentas, siempre será subjetivo.

9. Visualiza el resultado final

Otra fórmula para ser más productivos cuando estamos realizando un determinado proyecto consiste en visualizar su resultado final: un incentivo que, con la concentración e imaginación suficientes, hará que redoblemos nuestros esfuerzos para completarlo.

10. Elimina todo aquello que no es importante

“No es suficiente con estar ocupado, porque hasta las hormigas lo están. La cuestión es: ¿en qué estamos ocupados?”. Henry David Thoreau


Siempre que estemos haciendo algo, debemos preguntarnos si nos va a acercar a nuestros objetivos, si va a impactar en nuestro trabajo o en nuestra vida, y, en última instancia, si va a hacernos más felices. Enfrentados de forma honesta a estos interrogantes, seremos capaces de dejar de hacer cosas inútiles y podremos decir que nos regimos por la famosa regla del 80/20, que afirma que el 20% de lo que hacemos a lo largo del día produce el 80% de los resultados.

Confiamos que estos consejos os resulten de utilidad o sean por lo menos una inspiración para conduciros hacia una disposición más productiva. No obstante, recordad siempre las palabras de Thomas Edison, el inventor de la bombilla, quien afirmó en una ocasión que “no existe un sustitutivo del trabajo duro”.


Por suerte, para los procesos de firma tradicionales sí existe un sustitutivo: la firma electrónica. Pruébala gratis durante 14 días y dedica el tiempo que ahorres a tareas que aporten más valor, tanto a ti como a tu empresa.

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Tags: Recursos Humanos

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